OTROS MUNDOS -I

Nos conduciremos por mundos fantasmagóricos a través de la historia, la leyenda y el mito; por caminos de nuestro mundo interior: enfrentándonos a miedos creencias y perspectivas sobre el más allá o mundos habitados por ancestros benefactores; también por nuestros propios demonios. Considerando lo controvertido de estas vivencias comunes a todos de manera consciente o inconsciente; sin desconocer los aportes de la ciencia.

Vivimos, pensamos, obramos,… -¿Moriremos?, esto no es menos cierto.

Pero; -¿a dónde vamos? -¿qué es de nosotros? -¿estaremos mejor o peor? ¿Seremos o no conocedores de nuestra existencia entonces?

Bien merece la pena reflexionar sobre ello.

En noches nebulosas caemos en la sensación de ser observados desde rincones y ventanas que fugaces creamos, colocando en ellas rostros de personas que conocimos y han desencarnado. Figuras apenas perceptibles, que rondan por un mundo que ya no les pertenece.

FANTASMA

Del latín phantasma, y este del griego antiguo φάντασμα (phántasma), de φαντάζω (phantázo, “mostrar” “aparición”), a su vez de φαίνω (phaíno), de φάος (pháos, “luz”), del protoindoeuropeo *bʰeh- (“brillar”).

Definiciones: visión irreal, producto de la imaginación o el engaño de los sentidos; espectro de un muerto; ser irreal que se imagina o se sueña; imagen de un muerto que aparece incorpóreo ante los vivos; alma en pena.

Sinónimos: ánima, alucinación, aparición, aprensión, delirio, engaño, espíritu, espanto, estantigua, ensueño, entelequia, espectro, espejismo, fantasía, fantasmagoría, ficción, figuración, imaginación, integumento, invención, quimera, sombra, sueño, visión.

Filosofía: imagen sensible que se registra en la mente

Figuradamente: imagen de algo que se teme o desprecia

DIFERENCIA ENTRE ESPÍRITU Y FANTASMA

El fantasma se presenta porque desea ser notado, ya por requerir la ayuda de algún ser vivo para despegarse de un lugar, o porque así lo quiere; el espíritu, es aquel que se manifiesta luego de ser invocado. -Dicen los expertos-

¿PORQUÉ LOS FANTASMAS DICEN BOO?

Los fantasmas dicen “¡boo!”, de siempre se sabe, pero; ¿cuándo se empezó a usar esta palabra?

Los espantos estaban diciendo “¡boo!” a mediados del siglo XIX, aunque para asustar a los niños se ha utilizado muchos años antes. Se encuentra registro de la primera aparición de ¡boo!, en el libro escocés presbiteriano Display’d elocuencia (1738); en este, el autor Gilbert Crokatt lo define como “una palabra que se usa en el norte de Escocia para asustar a los niños llorando”.

El Diccionario Inglés de Oxford, señala la similitud entre boo y el boāre latina, y el griego βοãv, tanto que significa “gritar, rugir”. Un diccionario etimológico de Escocia, 1808 señala que esta expresión podría indicar “un sonido en la imitación del grito de un becerro”, o estar relacionados con criaturas amenazadoras como el bu-Kow y el bu-hombre.

La combinación de la voz, explosiva “b”, y los sonidos crepitantes “oo” hacen de “boo” una palabra particularmente sorprendente.

Los españoles para asustarse dicen “uuh” (se escribe, ¡bú!), un fantasma francés diría “hou”, en República Checa los fantasmas dicen “baf”, casi todos en Europa, incluso en lenguas no romances como el polaco y turco, se asustan expresando “boo”

¡Boo! es un verbo en latín, al venir la palabra del latín, los fantasmas literalmente están diciendo “Yo alarmo/Estoy alarmando/Alarmo” o “Estoy gritando”.

PERO… ¿CÓMO SON ESOS QUE DICEN BOO?

Son descritos por quienes aseguran haberlos visto: como siluetas o sombras monocromáticas; trasparentes, oscuras o blanquecinas, difuminadas o nebulosas de carácter inmaterial, pueden o no, tener contorno definido. Su aparición suele ser por segundos, raramente un minuto, a veces junto con aromas penetrantes, golpes, ruidos, música o voces; ocasionando enfriamiento en el entorno, en ocasiones fatiga y depresión, en quienes los ven y sienten. Parecen absorber y expulsar energía cinética o eléctrica, es común que en los lugares que frecuentan se descarguen las baterías.

Photo by Pedro Figueras on Pexels.com

Los estudiosos del fenómeno afirman que existen también fantasmas de personas vivas (bilocación, doppelganger, fetch…) y documentan la aparición de fantasmas de animales (por ejemplo el Perro negro, el Dip, la Pesanta o el Cadejo, entre otros), barcos, trenes, aviones, casas y pueblos e incluso objetos fantasma.Pueden aparecerse solos, o formando grupos numerosos. Su manifestación en algunos casos es anuncio o aviso de algo positivo o funesto por ocurrir. También los hay de carne y hueso: en 1937 se escuchó en Haití el caso de Felicia Félix-Mentor, fallecida y enterrada en 1907, quién viva treinta años después como zombi semiconsciente a causa del habitual uso en el animismo vudú de dosis semiletales de drogas/veneno como tetrodotoxina, estramonio o datura que provocan parálisis temporal y locura permanente. Alucinaciones visuales o auditivas provocadas por la esquizofrenia, o falsas resurrecciones espontáneas causadas por la catalepsia o la rabia, pueden haber originado leyendas de aparecidos. Partes del cuerpo humano amputadas o cercenadas pueden ser percibidas por el cerebro como miembros-fantasma.

Los fantasmas aparecen con atavío relacionado con su muerte, el momento por lo común es a la puesta de sol, a medianoche, en luna llena, a una hora fija o fecha determinada, por lo general la de su muerte, hay que se manifiestan de forma imprevisible, en cualquier momento, incluso a mediodía.             

Los llamados residuales, ejecutan siempre los mismos actos, su actitud no es comunicativa; otros se tornan esquivos y huidizos, pareciendo tener miedo o angustia ante los humanos encarnados. Pocos son abiertamente hostiles o benéficos. Algunos han sido grabados traspasando muros sólidos, otros moviendo objetos de leve peso. Muchos se reflejan en los espejos y producen ruidos sincronizados con sus movimientos (pasos, etc.). Los conscientes con actitud comunicativa interactúan con los vivos. Algunas ceremonias, como los exorcismos, tienen el poder de alejarlos durante un tiempo o definitivamente.

¿QUE PASA CON NOSOTROS CUANDO NOS ASUSTAMOS?

Nuestro cuerpo reacciona para estar alerta. ¿Qué sucede?                      

Algo de anotar es que nuestro sistema nervioso responde ante las amenazas sean estas reales o no, el cerebro recibe nuestras ordenes sin hacer conjeturas.

Todos en alguna ocasión hemos experimentado un momento de distracción del que nos saca de súbito ese auto frenando estrepitosamente enfrente, o, ese perro que aparece de pronto su cabeza por una reja, o de cualquier evento que el cerebro registra como amenaza para nuestra integridad física. Hemos sentido el corazón a punto de explotar, todos los sentidos confundidos, desenfocándonos de la realidad. En ese instante, el Sistema Nervioso Autónomo, que funciona de manera subconsciente, se ocupa de registrar información que el cerebro traduce como amenaza, regula los latidos del corazón, pues el ritmo cardiaco se incrementa enviando un mayor volumen de sangre a los músculos necesarios para luchar o escapar; dilata o contrae las pupilas, esto con el fin de enfocar mejor el objetivo. El rostro palidece, debido a que los capilares sanguíneos presentan un estrechamiento para mandar la sangre a lugares del cuerpo, más aptos para combatir o huir. Cualquier actividad no esencial para la defensa o escape es minimizada.

¿QUIÉN TESTIFICA SU EXISTENCIA?

Los habitantes mismos de esos mundos han venido a descubrirnos su situación, dice Allan Kardec: “Los vemos allí en todos los grados de la escala espiritual, en todas las fases de la dicha y de la desgracia. Presenciamos todas las peripecias de la vida de ultratumba”. “Ésta es para los espiritistas la causa de la serenidad con que miran la muerte, y de la calma de sus últimos instantes sobre la Tierra. Lo que les sostiene no es solamente la esperanza, sino la certidumbre. Saben que la vida futura no es más que la continuación de la vida presente en mejores condiciones, y la esperan con la misma confianza con que esperan la salida del sol después de una noche tempestuosa”.

Kardec, en su libro “El Cielo y el Infierno o la Justicia Divina según el Espiritismo “continua su descripción así:

“Para los espíritus el alma no es ya una abstracción. Tiene un cuerpo etéreo que hace de ella un ser definido, que el pensamiento abarca y comprende. Esto es ya mucho para fijar las ideas sobre su individualidad, sus aptitudes y sus percepciones. El recuerdo de aquellos seres queridos descansa sobre algo real y positivo. No nos los representamos ya como llamas fugitivas que nada recuerdan al pensamiento, sino bajo una forma concreta que nos los manifiesta mejor como seres vivos.

Además, en lugar de estar perdidos en las profundidades del espacio, están a nuestro alrededor. El mundo corporal y el mundo espiritual están en perpetuas relaciones, y se asisten mutuamente. No cabiendo ya duda sobre el porvenir, el temor a la muerte no tiene razón de ser. Se la ve venir con serenidad, como a una libertadora, como la puerta de la vida y no como la de la nada”.

Allan Kardec (1804-1869). En Francia a mediados del siglo XIX expone así su doctrina  sobre el espiritismo,  establece que los espíritus ―seres sin cuerpo material― pueden entrar en contacto con los seres encarnados. Kardec define el espiritismo como la ciencia que estudia la naturaleza, origen y destino de los espíritus. El historiador puertorriqueño Dr. Gerardo Alberto Hernández Aponte, especialista en la historia del espiritismo, descubrió que el término procede del espiritualismo y existía al menos desde 1853.

Continuará…

4 comentarios sobre “OTROS MUNDOS -I

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: